Trabajo decente

Vídeo de OIT-Trabajo decente

El 7 de octubre se celebró el día del trabajo decente.

El trabajo decente se puede resumir en cuatro objetivos estratégicos:

  1. Principios y derechos fundamentales en el trabajo y normas laborales internacionales;
  2. Oportunidades de empleo e ingresos;
  3. Protección y seguridad social;
  4. Diálogo social y tripartismo.

Estos objetivos tienen validez para todos los trabajadores, mujeres y hombres, en la economía formal e informal, en trabajos asalariados o autónomos; en el campo, industria y oficina; en sus casas o en la comunidad.

La dignificación del trabajo es aún una asignatura pendiente en la mayoría de los países del planeta.  Incluso en los países con más tradición democrática, durante los últimos 20 años las desigualdades han aumentado dramáticamente y aparecen en todas las dimensiones de la sociedad afectando la calidad de vida de sus ciudadanos y la calidad del trabajo. Una persona perteneciente al cinco por ciento del nivel de renta superior en EEUU vive veinte años más que una persona perteneciente al 5% de renta inferior (un trabajador no cualificado con más de cinco años en paro). En la Unión Europea de los Quince (UE-15) la diferencia es de siete años y en España de diez años, uno de los diferenciales más altos de la UE-15. (Ver Desigualdades calidad de vida y salud).

Durante los últimos años hemos asistido a la enajenación del contrato social.  La balanza de beneficios se ha inclinado hacia el capital y la fuerza del trabajo cada día ve disminuidos sus logros.

En el mundo empresarial, la responsabilidad social es un concepto que contiene, entre otras cosas, la dignificación de las condiciones laborales de sus trabajadores.

En este sentido quisiera llamar la atención sobre una clase de trabajo que es pobremente reconocido y cuyas empresas no parecen atender.  Se trata del obrero del campo o trabajador agrícola.  Los obreros del campo siguen siendo poco reconocidos y las condiciones laborales en entornos muy difíciles son en la mayoría de los casos lamentables, teniendo las más bajas remuneraciones entre los diversos sectores de la producción.

Un ejemplo de esta condición se puede ver claramente en cultivos como los de la caña de azúcar (ahora de etanol).

Los trabajadores que realizan las labores en el campo de cultivo tienen la remuneración más baja dentro de todo el escalafón de la cadena de producción.  En la mayoría de los casos, bajo esquemas opacos no se les permite organizarse para reclamar sus derechos y mejorar las condiciones laborales de manera que su trabajo les permita vivir dignamente.  ¿Porqué los que realizan el trabajo más duro son los que menos ganan?

De otra parte, es obvio que el trabajo digno requiere de movimientos sindicales solventes que sean interlocutores válidos y legítimos para el diálogo social, sin embargo, el panorama del sindicalismo en muchos países es lamentable.  Por ejemplo, en Colombia menos del cinco por ciento de la población económicamente activa está afiliada a un sindicato y de esos, menos de la mitad, tiene contrato colectivo de trabajo. Los sindicatos por su parte, han ido perdiendo legitimidad frente a la ciudadanía cuando sus dirigentes se enquistan en el aparato burocrático perdiendo conexión con las necesidades y aspiraciones de sus afiliados.

En estos momentos de crisis, cuando muchos de los ejecutivos y consejeros delegados se han forrado, valdría la pena pensar que los avances en pos del trabajo decente implican la adopción de medidas a escala global, y movilizar a los principales actores del sistema multilateral y de la economía global en torno a este objetivo.  Esto es tan prioritario como rescatar el sistema financiero.

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2 Respuestas a “Trabajo decente

  1. Entiendo lo que dice, pero como últimamente se ha oído en este país como respuesta a alguna absurda ley no pensada con la cabeza sino con la doble moral que se acaban creyendo algunos seudopolíticos concretamente de la capital de reino (que lo es, mal que pese) “menos digno es no tener que comer y robar”. Y no quiero hacer demagogia porque lo que ha expresado en su artículo muy sabiamente tiene que ver con lo que la sociedad considera “ser un ganador” que en la mayoría de los casos está muy muy lejos de lo nuestras abuelas aceptarían. Por sí, menos digno es robar, pero solo si se roba a pequeña escala. Quien roba millores, vendiendo aire, engañando y especulando, eso es un ganador con mucha dignidad.

  2. Excelente articulo. Refiere una situación que tiene mucha vigencia en los países subdesarrollados. Las condiciones de vida de los trabajadores agrícolas disminuyen cada día más. Las crisis actual tiene efectos demoledores para nuestros jornaleros, la inflación devora su capacidad de obtener los bienes y servicios imprescindibles para sobrevivir, y las políticas estatales solamente están dirigidas a “Blindar” la protección de intereses de los capitales financieros y sus patrimonios particulares. Cuando pasemos balance en los próximos años, ya veremos los alcances de los índices de pobreza e indigencia. (desde R. D)

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